Docentes del colegio de San Amaro aseguran que los ladrones conocían donde estaba lo que se llevaron
05 feb 2014 . Actualizado a las 06:30 h.Todo parece haber vuelto a la normalidad en el colegio Eulogio Gómez Franqueira de San Amaro, si se tiene en cuenta el ritmo escolar y la cara de los alumnos. Pero el centro educativo se repone como puede del robo sufrido en la noche del pasado jueves. Los ladrones, que entraron en las instalaciones a través de una ventana, han dejado daños cuantiosos, desde el punto de vista económico ya que no tuvieron que remover demasiado para hacerse con el botín que, al parecer, conocían de antemano. El profesor Rubén Febrero explicaba ayer: «Entraron y fueron directamente a la aulas en donde sabían que estaban los ordenadores y las tablets y abrieron los armarios en donde se guardan las fundas y los cargadores».
Lo único que necesitaron hacer fue destrozar las puertas de acceso a las aulas, que estaba cerradas con llave. Además tuvieron tiempo de sobra para destruir la alarma. «Hay profesores del centro que no sabe ni donde está la alarma y los ladrones tuvieron el tiempo suficiente para encontrarla y desarmarla», subraya Febrero. En la cocina del colegio, María José Rodríguez prepara la comida del día. El almacén en donde se guardan los alimentos fue otro de los destinos de los ladrones. «Se llevaron desde chorizos a carcasas y pechugas de pollo, aceite, hamburguesas y quesos. Dejaron la pasta», explica la cocinera. «Se llevaron unos 1.000 euros en comida que eso para nosotros es la comida de todo un trimestre», añade.
Finalmente abrieron los botiquines, aunque no se llevaron nada de su interior. Para los docentes supone una importante pérdida el robo del material tecnológico, ya que los alumnos -de entre 3 y 12 años- trabajan a diario con ellos. Aunque lo más importante está en su disco duro, en donde almacenan sus proyectos, programas y muchas fotos de los escolares durante diversas actividades del centro. Ahora esperan poder contar cuanto antes con el material escolar -la despensa ya está llena de nuevo- para reponerse.