El gobierno local prepara un convenio y evita así que pueda acometer la actuación alguna empresa ourensana
05 sep 2013 . Actualizado a las 07:20 h.Las obras del centro de coñecemento de La Molinera, paralizadas desde hace meses al haber cesado su actividad la empresa Construcciones Gamallo al suspender pagos, se adjudicarán de forma directa, a dedo, sin dar opción a que las empresas ourensanas puedan plantear sus ofertas o rebajar el presupuesto final. El gobierno local, según anunció ayer a la oposición el concejal de promoción económica, José Ángel Vázquez Barquera, prepara un convenio con la empresa pública Tragsa para que sea esta empresa pública la que remate la polémica actuación para la que disponen las arcas municipales de una partida de 320.000 euros.
La petición de información sobre la finalización de estas obras la planteó el popular Aurelio Gómez Villar, quien, ya el pasado mes de mayo, había aventurado que el gobierno local volvería a recurrir a Tragsa para esta actuación por medio de un convenio. Y ello a pesar de que las últimas actuaciones de esta empresa de capital público no se han caracterizado precisamente por su agilidad a la hora de ejecutar las obras.
El popular Gómez Villar considera «impresentable» la explicación de Vázquez Barquero para justificar el convenio con Tragsa, en tanto estaría garantizado su remate por cuanto al ser una empresa pública no caería en situación concursal, como ha ocurrido con la última adjudicataria, Construcciones Gamallo.
Gasto en vigilancia
Los reproches de la oposición a la forma en que se está gestionando la reanudación de estas obras, compartidos por el BNG, incluyen también el retraso de varios, que está obligando a hacer frente a un desembolso mensual de 14.000 euros en gastos de seguridad para la vigilancia del recinto. Con esta medida se trata de evitar que se produzcan robos de material.
La adjudicación directa de estas obras, previsiblemente con el presupuesto total de 320.000 euros, no solo penaliza a las empresas ourensanas, sino que evita un más que probable ahorro. para las arcas municipales. De hecho, la situación actual de crisis anima a las empresas del sector de la construcción a ajustar sus presupuestos al máximo, por lo que las rebajas en las ofertas son frecuentes y también sustanciales. «Neste caso, se se fixera así, seguro que forrabamos cartos», dice Gómez Villar.