Castrelo de Miño perdió el 70 % de la uva

Fina Ulloa
FINA ULLOA OURENSE / LA VOZ

OURENSE

El concello ha sido el peor parado de O Ribeiro debido al efecto de la última tormenta

13 jul 2013 . Actualizado a las 07:05 h.

El Concello de Castrelo de Miño, el de mayor producción de uva de la comarca de O Ribeiro y al que pertenecen 900 viticultores censados en el Consello Regulador de la Denominación de Orixe, ha sido el peor parado de la tormenta de pedrisco y viento que cruzó la parte occidental de la provincia ourensana en la tarde del jueves.

Las parroquias de Prado de Miño, Vide y Santo Estevo fueron las más afectadas, y en conjunto los viticultores de la zona hablan de un 70 % de la cosecha perdida, aunque en algunas viñas el daño es absoluto y no se podrá recolectar ningún fruto. Las de Astariz, Barral y Santa María recibieron menos piedra.

«Este vai ser un ano moi complicado para os veciños de Castrelo, porque aparte da perda, xa se presentaba dura a venta da colleita porque seguimos sen contrato homologado que garanta un prezo digno polas distintas varietales», señalaba ayer el regidor, Xurxo Rodríguez tras visitar todas las parroquias de su municipio para hacerse una idea de la magnitud del desastre.

Por su parte el Consello Regulador de la Denominación de Orixe comenzó también las tareas de evaluación de daños en todos los municipios de la zona amparada. «O peor está na conca do Miño, que foi onde descargou con máis violencia; pero tamén nas plantacións da conca do Avia hai danos», señalaba ayer Miguel Ángel Viso. El presidente del órgano rector espera tener a principios de la próxima semana datos fiables del alcance real de la pérdida de cosecha.

«Esta fin de semana os técnicos van facer unha inspección para poder saber tamén cómo están as cepas, porque hai que tentar de protexer, onde haxa feridas, para que os fungos non afecten e ver cómo se recupera o que quedou», matizaba. El Consello Regulador harán recomendaciones sobre los tratamientos con fungicidas.

Estimación de 7,5 millones

El sindicato Unións Agrarias ha sido el primero en realizar una estimación de las pérdidas, cifrándolas en 7,5 millones. Según sus cálculos la zona afectada alcanza una superficie de 400 hectáreas entre plantaciones de Castrelo, Ribadavia y Arnoia y supone la pérdida de 5 millones de kilos de uva que «se botarán a perder», según aseguraba ayer en un comunicado el secretario de organización de la zona central de Ourense, Carlos Basalo. Recuerdan además que la retirada de subvenciones para los seguros agrarios ha provocado que muchos viticultores no tengan ese salvavidas para afrontar esta pérdida.

Unións Agrarias pide a la Xunta que haga su propia evaluación con urgencia para poder abrir una linea de ayudas.