Seis monitores aportan imágenes del tráfico de Ourense las 24 horas
03 jun 2013 . Actualizado a las 07:15 h.Son los ojos de la ciudad. En la sala de control de tráfico de la jefatura de la Policía Local de Ourense, seis monitores y dos pantallas fijas permiten visualizar instantáneamente qué está pasando en las principales vías de circulación del tráfico urbano. En los puntos neurálgicos de la ciudad y en las calles ourensanas con más intensidad de circulación de vehículos hay instaladas trece cámaras de vigilancia cuyas imágenes llegan a la sala de control de la sede policial las 24 horas del día. Están instaladas en las vías de entrada y salida en la ciudad, en las calles en las que estadísticamente hay más problemas de tráfico, en las rotondas o en los puentes.
Estas imágenes permiten detectar por ejemplo si se produce un accidente, avería o retención que requiera el envío de patrullas policiales a la zona afectada. Una de las zonas en las que hay cámaras instaladas en es en el puente Novísimo, pues en la confluencia con la salida del túnel suelen darse accidentes con relativa frecuencia. Visualizar al momento lo que está pasando con la circulación permite adelantar trabajo a la policía local, según explica el oficial Baldo Rubio. «Esta sala es el pulmón de la jefatura de la Policía Local», explica, pues además del control del tráfico, en ella está centralizado el servicio de comunicaciones desde el que se gestionan todas las llamadas del exterior a la policía local ourensana.
Este trabajo de control lo realizan los técnicos de la empresa concesionaria SICE, que también se ocupa de la regulación y mantenimiento de los semáforos. Son 57 los cruces con semáforos que están centralizados, además la empresa SICE se ocupa del mantenimiento de otros 110 ubicados en el extrarradio, indica Lorenzo Amorín, uno de los seis trabajadores de la concesionaria que opera en la sala de control. Unas espiras electromagnéticas calculan la intensidad de tráfico y gestionan automáticamente los ciclos semafóricos, pero desde la sala de control también se puede actuar manualmente «si hay que dar un empujón».
Asimismo, desde esta ubicación se rige la regulación de los accesos al casco histórico de la ciudad y permite realizar el seguimiento de las tarjetas, autorizaciones o permisos que se utilizan para regular los trece bolardos o dispositivos de acceso a la zona vieja. Una persona que quiera acceder a esta zona se comunica con el técnico y este comprueba si dispone de la autorización para entrar.