Investigadores del centro proponen el uso de láseres para medir el vacío
02 ene 2013 . Actualizado a las 07:20 h.En medio del debate dentro y fuera de la universidad relativo a si se implantará o no en el campus de Ourense un grado de Ingeniería Física, los investigadores del centro cosechan éxitos con sus trabajos.
Un artículo elaborado por los físicos Ángel Paredes y Daniele Tommasini, con los que ha colaborado David Nóvoa, formado en la Universidad de Vigo, ha sido publicado por una de las más prestigiosas revistas del ramo, la Physical Review Letters, y reseñado por la Real Sociedad Española de Física.
En su trabajo, los tres investigadores proponen usar haces láser ultra intensos como una herramienta para medir presiones muy pequeñas, en el régimen denominado «vacío extremadamente alto». Los láseres ultra intensos son una tecnología que permite crear concentraciones de luz sin precedentes. Un solo pulso de luz puede transportar la potencia equivalente a la generada por un millón de reactores nucleares aunque, precisan los investigadores, durante un tiempo muy corto.
Hacer resplandecer el vacío
Los objetivos principales de esta tecnología son, entre otros, el perfeccionamiento de aceleradores de partículas con aplicaciones en medicina y en la industria así como el desarrollo de la fusión nuclear controlada, que sería una fuente de energía limpia y abundante. Eso sí, las nuevas tecnologías siempre ofrecen posibilidades imprevistas y una de ellas puede ser la sugerida por los físicos ourensanos. «Del mismo modo que vemos el cielo azul porque el aire desvía parte de la luz procedente del sol, estas novedosas fuentes de luz pueden ser capaces de hacer resplandecer incluso el vacío extremo, un gas en el que la concentración de moléculas es un trillón de veces inferior a la presente en la atmósfera», explican. Midiendo ese tenue brillo se puede deducir, en principio, la presión ejercida por ese gas.
Si la idea se puede llevar a la práctica, serviría para calibrar el
propio haz láser y facilitaría la realización de numerosos experimentos en estas singulares
instalaciones, tanto en busca de aplicaciones tecnológicas como de la comprensión de la física más fundamental. La ciencia del vacío desempeña un papel importante en diversas áreas de investigación como la física de partículas, el estudio del espacio interestelar o en la evolución de la tecnología de semiconductores. «El trabajo podría contribuir en diferentes campos de interés», aseguran.