La entidad reparte ayuda a toda la provincia a través de 53 colectivos
30 dic 2012 . Actualizado a las 07:15 h.Lleva año y medio al frente del Banco de Alimentos de Ourense, aunque su trayectoria como voluntario se inició mucho antes. Quizá por ello a Cecilio le gusta recordar que esta institución lleva desde el año 1996 ayudando a los ourensanos con más dificultades y que muchos otros antes que él y su actual equipo, se han dejado cientos de horas de trabajo para llegar con su petición de ayuda a la sociedad.
-¿Queda alguien que no sepa qué es el Banco de Alimentos?
-Siempre queda y, de hecho, cada vez que salimos en los medios de comunicación, alguien llama para ofrecernos ayuda, pero es cierto que nunca se ha hablado tanto del banco. Esa presencia es por un lado una satisfacción, pero si lo piensas bien, en el fondo que se hable de nosotros es una tragedia. Estamos orgullosos de que la gente nos vea como un referente, pero creo que a todos los que estamos en esto nos gustaría volver diez años atrás, cuando manejábamos cantidades menores pero había menos necesidad.
-¿Hay más conciencia social?
-Sin duda. Los ciudadanos están más sensibilizados con la situación por lo que se refleja a través de la prensa. El año pasado lo pasamos peor porque realmente las cifras de necesitados ya se habían disparado pero la percepción social, y por lo tanto la implicación de la gente a la hora de ayudar, no era la misma. Un ejemplo es la campaña que hicimos en Carrefour, que recogimos el doble de alimentos que el año pasado. Y así nos ha pasado en todas.
-¿Les cuesta menos esfuerzo lograr donaciones?
-Por desgracia siempre necesitamos más y por lo tanto no podemos relajarnos, pero ese conocimiento del que hablábamos facilita que cuando pedimos la gente ya sabe cuál es nuestra labor y que somos una entidad seria. También provoca que mucha gente contacte con nosotros porque quieren ayudarnos a recoger alimentos y eso nos hace felices porque podemos ayudar a más gente. Han aumentado las donaciones particulares, pero también hay empresas que no nos conocían y ahora nos ayudan.
-¿Alguna sorpresa?
-Muchos ofrecimientos por su originalidad, como que venga alguien que organiza un festival de música rock y que decide donar parte de las entradas, o un payaso a ofrecer sus actuaciones. No nos había pasado antes.
-Dentro de esos ofrecimientos tuvieron hasta partidos políticos.
-Sí, y sé que puede haber quien piense que nos utilizan por imagen, para salir en la foto. Yo le he dado muchas vueltas a estas cuestiones, pero lo tengo claro: no me importa. Si alguien le quiere sacar punta es su problema, yo prefiero creer que la gente es bien pensada. Vamos dónde nos llaman porque lo importante es conseguir alimentos. No podemos permitirnos el lujo de dejar pasar una oportunidad, sea un partido político, un sindicato o un vecino anónimo.
-El fin justifica los medios.
-Alguna vez he dicho que con que los alimentos no sean robados, nos valen todas las aportaciones. ¿Cómo le vas a decir a una persona que se molesta en organizar una captación que no? Esto no es una cuestión de preferencias o simpatías, En el banco de alimentos no miramos filiación ni credo, ni del que dona, ni del que recibe. Repartimos alimentos a medio centenar de entidades y en el listado está Cáritas y la asociación de senegaleses, que son musulmanes.
-Si se confirma la reducción en excedentes comunitarios, ¿cómo se presenta el futuro?
-Lo que tenemos que hacer es seguir trabajando en lo local, aumentar el porcentaje de fondos propios para no depender tanto de esa ayuda porque a día de hoy lo que parece es que los países del norte quieren reducir el coste que les suponen esos excedentes.
Cecilio mourille presidente del banco de alimentos de ourense