El PPdeG exigirá a cambio una directiva de consenso
17 dic 2012 . Actualizado a las 07:15 h.El Partido Popular gallego está inmerso en la preparación de su congreso a nivel autonómico, que se celebrará el día 20 de enero en Lugo, pero la militancia ourensana está más pendiente del cónclave provincial que debe convocarse inmediatamente después y que probablemente tenga lugar en abril. Para entonces José Manuel Baltar ya habrá cumplido tres años como presidente provincial del PP, un cargo al que accedió tras un polémico congreso. Todo apunta a que la cita del año 2013 será mucho más plácida para él. Baltar Blanco, si nada cambia, será el único candidato y consolidará así su liderazgo orgánico en la provincia.
Será así porque -al contrario de lo ocurrido en el año 2010 con el alcalde de Verín, Jiménez Morán- la dirección del PPdeG no quiere plantear una nueva batalla interna. Las heridas abiertas entonces aún no se han curado del todo, pero sí en parte. Tras el congreso de hace tres años -en el que el sector crítico con el baltarismo consiguió un 38 % de los apoyos- todo hacía pensar que Feijoo trataría de desbancar a Baltar hijo en un segundo asalto. Sin embargo, el presidente provincial ha dado muestras de querer reconducir la situación y cedió, por ejemplo, en la elaboración de las listas autonómicas, que fue responsabilidad exclusiva del candidato a la presidencia de la Xunta por primera vez en muchos años.
La «entente cordiale» que parecen haber firmado Feijoo y Baltar solo podría saltar por los aires por dos motivos. Uno, menos factible, sería que los más críticos con el baltarismo, que aún hacen algo de fuerza en la capital, no aceptasen plegarse ante el actual presidente. Hacerlo al margen de la dirección del PPdeG sería un suicidio y, además, se trata de un grupo cada vez más débil. Otra posibilidad sería que Baltar no aceptase crear una directiva integradora y de consenso, una exigencia inexcusable que pondrá Feijoo al presidente provincial.
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