Determinación

OURENSE

Llevan años mareando la perdiz. Ni siquiera cuando había sintonía política entre los gobiernos gallego y local, fueran populares o socialistas y nacionalistas, que oportunidades tuvieron ambos bandos, lograron un acuerdo. Ahora, natural, marcan distancias: cada cual busca sus réditos. La Xunta ha tomado la iniciativa, como corresponde, pues es competencia autonómica. Falta ver si van en serio, o pasarán del órdago al faroleo.