16 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
En este asunto del centro de interpretación de parques naturales lo que hace falta es diálogo y sensatez. Si bien es cierto que la inversión necesaria para construir este inmueble es, especialmente en los tiempos que corren, casi inmoral, ahora no tendría sentido derribar lo ya iniciado. Las administraciones implicadas, pese a ser de colores políticos distintos, deben sentarse a hablar y replantear el proyecto. Justo cuando, por su elevado coste, la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil parece desistir de construir su nueva sede, ese inmueble, al menos en parte, podría servir para ese cometido.