Cuatro polémicos años de vida

Miguel Ascón Belver
miguel ascón OURENSE / LA VOZ

OURENSE

La entidad tuvo que hacer frente a varias crisis desde su creación

01 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La creación de una confederación hidrográfica gallega era una obsesión de Anxo Quintana. En el año 2005, cuando aún era senador por designación autonómica, inició una campaña para reivindicar su creación. Más tarde, consiguió el apoyo unánime del Parlamento gallego para instar al Gobierno su puesta en marcha y el ejecutivo cumplió con sus aspiraciones en el año 2008. Después hubo que decidir dónde instalar la sede del nuevo organismo y, tras una más o menos agria disputa entre Lugo y Ourense, ganó la ciudad de As Burgas, aunque José Blanco presionó para colocar a un presidente de origen lucense.

El elegido fue Francisco Fernández Liñares, muy criticado por la oposición y por las organizaciones ecologistas. Su gestión de las crisis a las que tuvo que hacer frente fue puesta en cuestión en numerosas ocasiones, puesto que no destacaba por su agilidad de respuesta. Durante estos años se han sucedido los vertidos contaminantes al río Barbaña sin que la confederación aportase soluciones. Por otro lado, la proliferación de bacterias tóxicas el pasado verano en el embalse de As Conchas se abordó con una retirada manual tras semanas de denuncias vecinales y después de que Liñares llegase a decir que la única solución era que lloviese. Durante sus años de gestión avanzó, además, la tramitación de varias centrales hidroeléctricas que contribuirán a saturar aún más la cuenca. De hecho, la construcción de la de Santo Estevo II obligó a poner en marcha un «vaciado» del Sil que puso en peligro el turismo en la zona y que afectó a las termas de la capital ourensana.