La agencia especializada de la ONU titulada «Programa Mundial de Alimentos» (PMA), que lidera la lucha contra el hambre en el mundo, ha acusado, como es natural y obvio, la crisis económica actual a todo lo largo de su desarrollo. Así, ya el 16 de septiembre de 2009 decía adelantando acontecimientos: «La ayuda alimentaria mundial está en su nivel más bajo en los últimos veinte años, a pesar de que el número de personas en estado crítico de hambruna se está disparando en 2009 a su punto más alto de la historia».
Y además explicaba que en el mundo hay suficientes alimentos para toda la humanidad pero el problema radica en la baja eficiencia para llevar esos alimentos a quien los necesita. Pues bien, se acaba de presentar en nuestra ciudad una campaña de Carrefour que abarata a los pensionistas el consumo de alimentos restándoles de su precio el IVA -situado entre el 4 % y el 8 %- aplicado a los productos de primera necesidad. Es ésta una ejemplar ayuda alimentaria, que encuentra capilarmente a sus destinatarios por la misma vía del mercado.