El psiquiátrico abandonado

Fina Ulloa
fina Ulloa OURENSE / LA VOZ

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Los gestores sanitarios no tienen decidido el futuro de hospital de Toén

19 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El gris plomizo de la mañana de ayer hizo más lúgubre si cabe la visita de los medios de comunicación al psiquiátrico Cabaleiro Goás de Toén que, ya vacío tras el traslado del medio centenar de pacientes al hospital de Piñor, que presentaba un aspecto casi tétrico. Las paredes desnudas de los grandes cuartos diseñados para cuatro pacientes, con sus ventanas de hierro protegidas con barrotes y los viejos baños compartidos con techos desconchados y espejos sin siquiera marcos, parecían el decorado de una película antigua.

«Hemos venido para cumplir el compromiso adquirido de enseñaros las zonas asistenciales que mientras había pacientes no podían ser fotografiadas, y para que la opinión pública comprenda las razones del traslado a Piñor, que creo que son más que evidentes». Con esas palabras, la directora de Procesos Asistenciales del área sanitaria ourensana, María Holanda Rodríguez, iniciaba su comparecencia ante los periodistas que ayer pudieron recorrer sin cortapisas todas las habitaciones y pasillos de un centro psiquiátrico cuyo proyecto se mostró en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929 y que en sus mejores épocas llegó a tener más de 200 usuarios. La jefa de sección del servicio de Psiquiatría del CHUO se mostraba ayer «disgustada» con la forma en la que el colectivo Prosadi criticó las nuevas dependencias de Piñor al alertar de que existían elementos peligrosos para este tipo de pacientes. «Me molesta el discurso del paciente psiquiátrico como alguien violento; es un discurso un poco casposo, paternalista, retrógrado y poco profesional, que fomenta la estigmatización de estas personas; y si Piñor es peligroso y si los pacientes fueran como se pretende hacer creer, no sé qué hubiera pasado aquí, en Toén, tal cual está la instalación», señaló María Jesús Gómez.

En cuanto al destino futuro del edificio -que según la cesión vecinal de la parcela debe utilizarse a fines socio-sanitarios-, María Holanda Rodríguez señalaba que «desde luego así no puede destinarse a atención sanitaria; necesitaría una reforma de gran calado, prácticamente rehacerlo por dentro».

Según Rodríguez esa inversión, que sería millonaria, y la crisis actual, fue la que motivó la búsqueda de una solución para no seguir manteniendo a los pacientes en Toén: «teníamos que buscar una solución y Piñor era la que mejor se ajustaba».

«Piñor es el cambio a un espacio digno, normalizado e integrador que tendría que haberse hecho hace años»

María Jesús Gómez

«El traslado era la única salida viable en este momento de crisis; los pacientes no podían seguir en estas condiciones»

María Holanda Rodríguez