No quería irse de Ourense y hoy trabaja en el canal de viajes de la BBC
16 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando tenía doce años sus padres lo mandaron a un programa de intercambio en Francia. Lo pasó tan mal que, nada más bajar del avión, les pidió llorando que nunca más lo obligasen a irse de Ourense. Una década después su mentalidad cambió y , tras unas vacaciones en Londres, regresó conquistado por la sociedad anglosajona con el objetivo de terminar la carrera y regresar a Inglaterra.
-Terminar periodismo en España y trabajar en la BBC de Londres, ¿no es un milagro?
-Es suerte. Me fui a la aventura, sin experiencia, y después de unos meses duros empecé en una agencia de publicidad actualizando páginas web. A los tres meses la BBC sacó plazas para gestionar bases de datos en un sistema centralizado para radio, televisión e Internet. No era un gran trabajo, pero era una oportunidad. Empecé trabajar para C-BBC, el departamento de niños de la cadena, y aunque el trabajo era más de gestión de contenidos, me sirvió para conocer este mundo.
-¿Cómo fue el salto a los viajes?
-El canal infantil llevó la sede a Manchester pero el norte de Inglaterra tiene un clima terrible, así que pedí trabajo en el canal de viajes. Allí gestiono la página y las comunidades de viajeros que están suscritos y que piden información o comparten material de sus viajes, y también las comunidades que tenemos en Facebook en Twitter...
-¿Es el nuevo periodismo?
-Si. Es el periodismo impuesto por las nuevas tecnologías. Las empresas diversifican contenidos y hay más interactividad con los usuarios, los consumidores de la información, que no se limitan a asimilar lo que se les ofrece sino que participan, opinan y aportan contenidos.
-¿Cambió la imagen del inglés con periódico bajo el brazo?
-No. Es curioso pero allí todo el mundo, sea cual sea su extracto social, lee diariamente al menos un periódico, desde el albañil al banquero, y hay cabeceras para todo tipo de gustos y gente.
-Hablando de estereotipos, ¿son tan estirados como dicen?
-Son distintos a nosotros, de hecho aquí yo siempre pensaba que era un tipo bastante tímido y reservado y allí me dicen que soy muy extrovertido. A mi me conquistó su sentido del humor, incluso la sátira política que allí en la televisión se ve mucho. Ellos reflejan la afectividad de otra manera, son menos explosivos, digamos.
-Pero el 15-M de aquí fue un cuento de hadas comparado con las batallas de Londres.
-Fue muy impactante pero muy aislado, no tuvo respaldo real y fueron muy contestados por los propios jóvenes y por toda la sociedad. Allí no les gusta armar escándalo. No son como los franceses o nosotros mismos. No hacen revoluciones, pero no son conformistas, es una sociedad muy avanzada pero avanzan con otros métodos.
-¿Cuáles?
-Por decirlo gráficamente: mientras aquí discutimos, allí negocian. Todo lo llevan por vía parlamentaria, tienen una amplia tradición democrática y se nota en el debate político, que por cierto se retransmite a través de un canal de televisión propio..., y la gente lo ve!
-¿Es la democracia perfecta?
-No, no. De hecho el sistema electoral tiene muchos fallos. Pero el político tiene un sentido del honor victoriano. Se dan muchas explicaciones de todo y cuando se destapa algún escándalo, dimiten y se van, porque los propios partidos no tienen problema en cortarles la cabeza.
Nació en Ponferrada, por accidente porque su madre había ido a visitar a su abuela, el 1 de mayo de 1983. Es licenciado en Ciencias de la Información y trabaja en Lonely Planet, para la BBC
Le gusta ir al cine, y el teatro, la literatura y también los videojuegos, pero en el día a día no perdona dedicar algo de tiempo a su pasión: la natación. De hecho incluso cuando viene de vacaciones acude diariamente al pabellón de Os Remedios.