José Luis Baltar, presidente de la Diputación, no tiene por costumbre, como hacen el rey o los presidentes autonómicos, lanzar un mensaje televisado a los ciudadanos con motivo del nuevo año. En cambio, desde hace quince Navidades, en estas fechas, el Pazo Provincial recibe la visita de los alumnos de la agrupación folclórica Queixumes dos Pinos y Baltar aprovecha entonces para dar su particular visión del futuro. Ayer lo volvió a hacer y transmitió una actitud pesimista hacia el 2012: «Non sei o que nos deparará economicamente este ano, pero todo o mundo di e todos estamos convencidos de que vai ser peor que a desgraza que tivemos xa nestes 2011 e 2010. Aínda se vai agrandar máis». El máximo responsable de la Diputación deseó a los responsables de las diferentes instituciones públicas que acierten a la hora de recortar «en aquilo que non sexa imprescindible».
Baltar, después de su discurso ante alumnos de Queixumes y familiares de estos, atendió a los medios de comunicación, una costumbre también en este tipo de recepciones. Los periodistas se interesaron por si habrá o no más representación ourensana en la remodelación del gobierno autonómico y el presidente de la Diputación demostró que no goza ya de la capacidad de influencia de la que disfrutaba en otros tiempos en este tipo de circunstancias: «Na reunión do comité de dirección do partido [Núñez Feijoo] dixo que basta que algo salga na prensa para que xa se elimine automaticamente esa posibilidade. Ó dicir iso, non quedou máis remedio que non dar un nome por se temos esperanza de algo».
Tampoco sobre los nombramiento del Gobierno central dio muestras José Luis Baltar de tener información. «A xente que podía de Ourense ten enviado os seus currículos e tense posto a disposición da presidencia do Goberno», dijo Baltar, que, a pesar de todo, mostró su esperanza por la presencia de ourensanos: «Ogallá os houberá porque iso sería unha mostra de que se pensa tamén nesta provincia, pero desde logo preferimos que acerten a que nomeen a alguén que ao mellor non ten os méritos necesarios».