Los próximos rivales del once rojillo se mueven para escapar de la quema

ourense / la voz

OURENSE

Mientras en O Couto planea la incertidumbre sobre el futuro inmediato de la estructura ourensanista, tanto a nivel directivo como deportivo, los próximos adversarios del plantel en el torneo liguero están renovando esfuerzos para salir de la franja de descenso directo, que es la que ocupan tanto el Betanzos como el Sanxenxo.

La escuadra del García Hermanos, que perdió 0-1 en el choque inaugural ante el Ourense llega más tocada que en aquella oportunidad, aunque ha recuperado a su hombre gol, Felipe, por el que se interesaron los rojillos en la pretemporada.

El ideólogo deportivo del proyecto betanceiro, Óscar Gilsanz, dejó libre el banquillo tras la novena jornada y, después de una etapa de interinidad de Nito Del Valle -otro hombre de la casa- llegó un prometedor técnico de solo 34 años, José Manuel Pose, con experiencia sobre todo en la Preferente Norte.

Los resultados no mejoraron y ahora se buscan retoques para el plantel, al que ya incorporaron al central Cardelle. Como quiera que el citado Felipe responde con su habitual efectividad en ataque -seis goles en doce partidos como titular-, el portero Diego López es ahora la máxima prioridad, pero el del Montañeros tiene otras opciones y todavía no se ha decidido.

En Sanxenxo también cambiaron de técnico y un entrenador con notable prestigio en la zona como José Luis Uhía «Piscis», asumió el relevo del veterano Calucho. Es toda una prueba de que pese a cerrar la primera ronda con solo 8 puntos, los de Baltar de Arriba no quieren dejarse llevar en la segunda etapa liguera.