Test de altura para el COB. Los de Rubén Domínguez visitan esta tarde (19.45 horas) en Vitoria al actual líder Aurteneche en un partido que no contará para la clasificación de la Copa ya que corresponde al de la segunda vuelta, que se adelanta a esta fecha.
Será un partido con muchas cosas en juego, aunque dos por encima de todo: el ver la respuesta del equipo y de algunos jugadores ante la decadencia que estaba sufriendo el juego y cambió en los últimos diez minutos ante Coruña y el mantener las opciones intactas de seguir luchando por el primer puesto al final de la liga regular, que da derecho al ascenso directo, algo que con una derrota se pondría más cuesta arriba.
El equipo vitoriano es sin duda la gran revelación de la categoría. Un conjunto de cantera, con hasta siete jugadores formados en la casa en categorías inferiores y que en las últimas temporadas ha ido escalando categorías en la pista, es ahora líder de la competición por méritos propios ya que solo falló ante Andorra, aunque llegó a dominar el choque por más de 20 puntos.
Los de Iñaki Merino realizan un baloncesto de transiciones rápidas y con mucha versatilidad en el juego, algo que dificulta mucho a los rivales, sobre todo cuando su perímetro funciona con buenos porcentajes. Los pilares en su juego son el base Ander Ortiz, baluarte en las últimas temporadas y «alma mater» del conjunto, Adrián Fernández y Jonathan Barceló en el perímetro y Ausina y Thompson en el interior.
Sus dos referencias interiores destacan por su facilidad anotadora y capacidad de hacerlo incluso en posiciones alejadas al aro. Tres derrotas en once jornadas, una más que los cobistas, aunque con un partido más, ya que todavía no le tocó descansar, hablan bien a las claras que el COB tendrá delante una prueba de fuego para comprobar las opciones de luchar por el ascenso directo.
Un paso adelante
En los cobistas la mejor noticia es que no hay lesionados, aunque si tres jugadores tocados por problemas físicos propios del transcurso de la temporada, aunque ninguno se perderá esta cita.
Tras la inyección de moral ante Coruña, Rubén Domínguez espera que jugadores como Guillandeaux, Vicens, Ruiz o Topper sigan dando un paso adelante para poder encontrar regularidad en el juego y fiabilidad a la hora de competir. El juego interior volverá a ser examinado, ya que Pantín está siendo hasta la fecha el único referente fiable.
Comienza la fase decisiva para el COB en la que cada error será difícil de recuperar. Ganar podría suponer un punto de inflexión positivo, una derrota volvería a hacer asomar las dudas.