Violencia

Fina Ulloa E

OURENSE

en toda su macabra historia a ETA le constan 864 asesinatos. Entre 2003 y el cese oficial de su actividad violenta fueron 16. En este mismo último período han muerto en España casi 600 mujeres. Dicho de otro modo: si ETA hubiera asesinado a seiscientas personas desde el año 2003 los políticos no se dejarían ver en el día dedicado a las víctimas, porque simplemente los apedrearíamos por ineptos e ineficaces. Pero ¿y si esos seiscientos muertos fueran negros, o discapacitados, o rubios, o chinos o indígenas de Madagascar? ¿Y si esos muertos lo fueran simple y llanamente por su aspecto físico? ¿Y si fuesen ejemplares de urogallo nival? ¿Hablaríamos de racismo, de xenofobia, de un problema nacional, nos aceptarían en las cumbres internacionales? En este país las mujeres son masacradas simplemente por serlo. Esa es la realidad. Y en medio de esa realidad los ourensanos, una vez más, son los pobres de la película. Y por no tener no tienen ni efectivos suficientes de la policía a la que corresponde el problema para repartir por la provincia. Y por no tener, no tienen ni un juzgado de género que, según los informes del Consejo General del Poder Judicial, no es un capricho: resulta que el porcentaje de sentencias condenatorias es mayor -muchísimo mayor- en este tipo de juzgados. ¿O es que los agresores ourensanos agreden más suave y no merecen la misma condena? ¿O es que las ourensanas están hechas de otra pasta y aguantan mejor? De verdad, va siendo hora de que nos pongamos serios.