amos hacer algo por la promoción del turismo de Ourense, que anda algo necesitado. Propaguemos a los cuatro vientos que la mejor época para visitar la capital es febrero, en el Entroido «porque es uno de los más peculiares de España» (como si los carnavales tuviesen fecha fija). En la ciudad el personaje típico es el peliqueiro «que enraíza en antiguas tradiciones de la provincia», aunque el célebre icono sea de Laza. Sepa usted que en el apartado gastronómico una de las mejores sugerencias es la empanada de anguilas, «especialidad de gran demanda durante la primavera». Por supuesto, en los postres no deben faltar «el marrón glacé y las cañas pasteleras». Si lo que busca es un buen restaurante, referencias no le han de faltar, pero no se olvide de que hay un puesto de quesos en la plaza de abastos en el que se hace «cocina española». Para mover la digestión no hay nada como moverse un poco y hacer una excursión. En ese caso, debe saber que Ourense solo tiene una ruta de senderismo, que se llama «Transourensán» y que surca el Sil hasta Manzaneda, pero también puede ir en la búsqueda de la «Iglesia de San Esteban de Rivas de Miño», que queda en O Saviñao (Lugo), pero es lo de menos. ¿Que a qué viene todo esto? Tales errores y tópicos están incluidas en una página web perteneciente a Turespaña, la empresa pública que dijo la semana pasada que iba a colaborar en la promoción turística de la capital. Si lo van hacer así, mejor que ni le toquen.