La Xunta entregó ayer las llaves a los inquilinos de las viviendas protegidas construidas por el IGVS en Allariz
01 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«Como se dice en estos casos, que los disfrutéis con salud». De esta manera el director general del instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS), Antonio Boné, finalizaba ayer el acto de entrega de las llaves de un total de 32 viviendas de promoción pública construídas por este organismo en Allariz. Los inquilinos -que pagarán durante 5 años alquileres de ente 62 y 121 euros al mes- pudieron entrar en las que serán sus viviendas en los próximos años. Las caras de alegría y las ganas de entrar en sus viviendas eran evidentes entre los presentes, la mayoría menores de 35 años, que con toda seguridad irán amueblando sus casa para entrar a vivir lo antes posible. Muchos este mes de octubre, como Nieves y Laura que ayer ya hacía planes sobre el mobiliario de su nuevo hogar. Laura fue una de las más afortunadas al hacerse, por sorteo, con una de las 10 viviendas con dos dormitorio y terraza privada y Nieves, que tiene una casa de un dormitorio, tuvo que pasar por el trago de no entrar en la primera lista -quedó de segundo suplente- aunque finalmente podrá estrenar nueva casa. En cinco años se revisarán sus casos, para saber si siguen o no cumpliendo con los requisitos. Mientras tanto, inician su nueva vida.