As Conchas es la batalla

Cándida Andaluz E

OURENSE

sta semana comenzó la limpieza en As Conchas. La recogida de las algas tóxicas que inundaron este verano este rincón ourensano. Aliviar el mal olor que produce y la extraña imagen que dejan en la retina parece ser la misión. Una solución superficial, tanto por ser en la superficie como por parecerse más a un acto de maquillaje que a una solución definitiva al problema. Este, el problema, se encuentra a muchos kilómetros río arriba. La Sociedad Galega de Historia Natural ha estado denunciando durante años que en A Limia se produce un claro atentando contra la naturaleza. La proliferación de explotaciones -sobre todo avícolas - y la nula previsión de lo que se quiere que sea la llanura se ha convertido en el principal problema de una comarca que ataca a su río, el Limia, que acabará por convertirse en el desagüe que las empresas necesitan para que sus residuos lleguen al mar. Si es que llegan. Y no solo las empresas. Los particulares que en beneficio propio llenan los campos de todo tipo de productos que la tierra adquiere como suyos y lleva también al río. Mientras, en As Conchas un grupo de personas -pocas- se afanan en ir retirando como pueden las algas de la superficie sin llegar al fondo. Un fondo que tiene un culpable que es el ser humano que cree que como el agua no protesta no es capaz de elevarse ante los ataques. Pero empieza a hacerlo. As Conchas es la batalla, pero la guerra está río arriba.