n Galicia no nacen los niños que deberían para que esto no se convierta en un geriátrico. Y Ourense va lanzado en la carrera por conseguir que por cada andador para bebés que se venda, en las parafarmacias den salida a una docena de ellos para ancianos. Las mujeres no cumplen (no cumplimos) la tasa de 2,1 hijos cada una que debemos parir. ¿Dos hijos? ¿Saben lo que son dos hijos? A fecha de hoy sería estar pensando en cómo afrontar dos vueltas al cole, dos de actividades extraescolares, dos de clases de idiomas, dos... de todo («porque hay que estar preparado para competir en el mercado laboral», nos dicen); y en época de crisis, donde el que no está en paro nota cómo le está bailando la silla, eso suena a mucho dinero que yo (que nosotras, la mayoría) no tenemos. Ni siquiera sumando un él (o un ella) al yo.
Dicen que no cumplimos la tasa de reposición, ¡como si los niños fuesen productos que faltan en la estantería de un súper! Pero es que a mí las cuentas no me dan. Y no hablo solo de dinero. ¿Qué hago con mis hijos mientras trabajo? La guardería es, en muchos Concellos de la provincia, una entelequia, o un servicio al que resulta imposible acceder, o con un horario que no se adapta. Y después, al ir creciendo, ¿si te toca un colegio sin comedor, qué haces? ¿Cómo te arreglas después para llevarlos a las actividades extraescolares? ¿Y quién se queda en casa con ellos cuando se ponen enfermos? ¿Y quién les ayuda con los deberes? ¿Y quién? ¿Y cómo?