Esto arde

OURENSE

No es por la política. Ni tampoco por las altísimas temperaturas. Aunque al final ambos parámetros forman parte de la ecuación que tiene como resultado la desoladora imagen que puede verse en Carballeda de Valdeorras. Y en los alrededores de la capital. Y en O Ribeiro. Y en un largo etcétera. Desoladora es, por ejemplo la que dejó el incendio que se llevó 495 hectáreas en Valdeorras. Precisión suiza aquí a la hora de medir, porque cinco más y era GIF (gran incendio forestal), como si 5 arriba o abajo fuese menos duro de ver. La Xunta queriendo restarle importancia. «No es GIF, no es GIF», se apresuraron a decir. ¿Le importa a alguien? Y me refiero a los vecinos que miraban horrorizados cómo el fuego se acercaba a sus casas después de arrasar sus montes, sus viñas, su... Pero no era GIF, repetían. Del otro lado la oposición, criticando lo hecho (o lo no hecho) y pidiendo dimisiones. En este país, en el que no dimite nadie (bueno, Camps, ¡y lo que le costó!) pedir que la gente se vaya a su casa se ha convertido en una rutina. Que pasa algo, se pide una dimisión; que no pasa, se pide también. Y vuelve la pregunta: ¿Eso le importa a alguien, cambiaría algo si Juárez se fuese a su casa? Y de nuevo aparece la imagen de los ojos llorosos de los que veían arder su tierra. Lo que hay que hacer es buscar al que sale de casa con el mechero.