Juan José lleva toda la vida dedicándose al negocio de la pirotecnia
13 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Las fiestas de pequeñas y grandes localidades llenan el verano de música y espectáculo y también representan el gran filón de oro para muchos negocios. Es el caso de las empresas de pirotecnia, que ven su calendario repleto de encargos para poner una nota de luz y color en unas celebraciones esperadas durante todo el año.
Juan José es uno de los encargados de amenizar las fiestas veraniegas con los fuegos que iluminan la noche. Este verinense de 43 años no conoce otra profesión más que la de pirotécnico. Aprendió este oficio desde pequeño, por tradición familiar y asegura que no es algo que se enseñe en ninguna escuela o universidad. Actualmente trabaja en la Pirotecnia Xaraiva desde hace tres años.
La precisión en el manejo de materiales y la consciencia del riesgo son características fundamentales para realizar este trabajo. «Vés polas mañás e non sabes se volves á noite. É un traballo moi delicado» comenta Juan. Estos profesionales trabajan con pólvora, cohetes y grandes explosivos y todo para que el público disfrute durante unos minutos de un trabajo que puede resultar mortal para ellos. Aunque nunca ha tenido ningún accidente, Juan está convencido de que «se tivera algún percance, o máis seguro é que non estivera falando aquí agora mesmo».
El proceso de preparación del espectáculo de las fiestas del verano comienza ya en invierno, para poder abarcar los numerosos encargos a los que hacen frente en esta época del año. Cuando llegan al escenario donde tienen que asegurar el material «o primeiro é distribuír a ferramenta, as bases de disparo onde van as carcasas de cores e ruído -explica Juan- en varios puntos separados entre sí e logo xa cargas o material». Es fundamental comprobar que la carga de explosivos vaya bien asegurada para evitar contratiempos. La operación se completa con una distribución de cable que permite que las órdenes puedan darse a través de un ordenador y así los operarios situarse a unos 150 o 200 metros de distancia de las cargas para dar comienzo al espectáculo.
Ventajas e inconvenientes
Los horarios no existen en verano para este colectivo y los fines de semana se transforman en noches de color y ruido pero no por elección propia y muchas veces lejos de los suyos. «Pérdeste todo o verán, non podes ir a ningún sitio por aí coa familia e non tes horas, nin domingos, nin sábados, nin nada» destaca Juan, que a pesar de todo, ha viajado a lugares como Santander, Bilbao o Vitoria gracias a su trabajo y considera que esta es una de las partes más positivas porque tiene la oportunidad de conocer lugares diferentes.
A pesar de las horas realizadas en verano y principalmente durante este mes de agosto y también del riesgo que supone dedicar su vida a esto, Juan disfruta de su profesión y asegura que lo mejor es «ver as caras de satisfación das persoas nas festas cando fas os espectáculos e impresionan e son bonitos ».
trabajar en agosto espectáculo pirotécnico
Trabaja en la Pirotecnia Xaraiva de Verín, desde hace tres años y lleva toda su vida dedicado a este negocio por tradición familiar. Aunque los riesgos son grandes, espera continuar en este trabajo.