Con e-moción

OURENSE

N

o hay mejor manera de afianzar una amistad que teniendo un objetivo común. Y este no tiene que ser en positivo. Unir el odio contra otro hace que extraños se conviertan en amigos y que incluso antiguos enemigos trabajen codo con codo. Que se lo digan a Francisco Quintas y María Jesús Candal. El líder de APGa en Vilamartín de Valdeorras había dicho por activa y por pasiva que no se hablaba (y que tampoco tenía intención alguna de hacerlo) con la anterior alcaldesa del PP (que fue también su compañera de partido); pero para no hablarse, la verdad es que coinciden en los pensamientos más que muchos que llevan años viviendo juntos. Así lo demostraron en el pleno del jueves, en el que hicieron pinza al PSOE punto tras punto de la orden del día. Y eso que ella, en el pleno de investidura, había anunciado «colaboración total» para con el nuevo regidor. Ya se vio, que no le valió ni el día escogido para las sesiones (cambió el miércoles propuesto por el jueves).

Será una legislatura movidita, con la emoción servida a la espera de que se concrete si la censura (de la que ya nadie duda) llegará el próximo mes o esperará al siguiente. Y seguirá después. Porque, ¿seguirán siendo tan amigos cuando tengan que trabajar codo con codo desde la alcaldía? ¿Serán quienes de continuar colaborando cuando ya no haya un enemigo común al que culpar de todo? Sin duda, la emoción está servida en la película que proyectan en Vilamartín desde el minuto uno.