San Antonio, ¿qué hay de lo mío?

María Cobas Vázquez
maría cobas O BARCO / LA VOZ

OURENSE

A Rúa, O Barco y Ribadavia festejaron al patrón de los enamorados

14 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En plena resaca de la constitución de las corporaciones, la frase de ¿qué hay de lo mío? llena los corrillos. Aquellos que apostaron a caballo ganador buscan ahora los réditos políticos. Un puesto de trabajador municipal, un contrato para alguna obra, el enchufe para aquel otro asunto... Todo el mundo pide. Concejales y alcaldes electos recogen plegarias para asuntos del día a día. Pero no son los únicos. Para lo que va más allá de lo mundano, todavía quedan los de siempre, los santos. Solo había que ver cómo estaban ayer las procesiones a san Antonio que se celebraron en O Barco, A Rúa y Ribadavia.

El patrón de los que buscan encontrar a su media naranja (en realidad, el santo es invocado por todo aquel que busca algo) tiene en Fontei uno de sus puntos calientes en la comarca de Valdeorras. Y así se demuestra cada 13 de junio. Cientos de rueses aprovecharon el festivo local para asistir a la procesión, en la que la imagen del santo sale precedida por las roscas casamenteras. El dulce, portado por mujeres (los hombres no suelen colaborar en esta faceta), es bendecido durante la misa y puesto a la venta posteriormente. Es tradición que los solteros se hagan con ella si quieren encontrar el amor verdadero.

La costumbre también marcaba que se hacía una subasta para hacerse con la rosca que se serviría después como postre, pero el crecimiento en la demanda provocó que ayer (como desde hace años) en lugar de una fuesen varias las docenas que se llevan a bendecir. Así, la subasta pasó a ser una venta directa, con un precio cerrado, que se hace nada más rematar la misa. El bajo de una vivienda ubicada en la plaza fue el lugar donde los solteros (y también los que no lo están) se agolpan para poder comprar la rosca casamentera.

Ya por la tarde, la devoción (y las súplicas) a san Antonio se trasladaron a O Barco y Ribadavia, que tuvieron sus propias procesiones. En todas el mismo mensaje, san Antonio, ¿qué hay de lo mío?