Lo tuyo, querido Martín, es el fonendo y la pediatría. Es tu profesión pero, por encima de todo, tu perenne vocación. Tu mundo son los niños. Hacerles reír, a ellos y a sus padres, incluso en los momentos difíciles. Ahora tendrás que hacer milagros para, sin abandonarlos (en Ribadavia y O Carballiño ya lloran tu posible ausencia de la consulta), dedicar un poco de tu tiempo a la faceta política. Has sido el revulsivo del PP para conseguir una de las victorias claves de Ourense como fue la de O Carballiño. La alineación del futuro alcalde, Argimiro Marnotes, era similar a la del 2007 pero en el 2011 tuvo la habilidad (¡algo tendría que heredar de su padre, el exalcalde y viejo maestro de la política!) de colocarte a ti el dorsal número 2. Y recogiste lo que sembraste. Con tu aportación (¡sí, ya sé que en Ourense dirán que fue gracias a los pitagorines de la calle del Progreso!), el PP logró desbancar al PSOE en la patria chica del líder de los socialistas gallegos. ¡Qué sonrojo para Pachi Vázquez tener que explicar en Santiago la derrota carballiñesa! No le valieron pedestales ni padrinazgos. Lo que contó fue el liderazgo social que tú encarnas como nadie. Me alegro de tu éxito porque no es el éxito de un político profesional. Es el triunfo de un buen pediatra y mejor persona. ¡Suerte en la gestión!