Aunque hoy es un día para escribir sobre colegios electorales, urnas y papeletas quiero que mis palabras trasciendan y vayan más allá de los distintos idiomas políticos eternamente condenados a no entenderse. Hoy deseo hablar de un lenguaje universal y si pudiera transcribir este artículo lo haría sobre un pentagrama utilizando corcheas, negras, blancas? cualquier nota, pero sólo música.
Por que fue la música la que me llevó esta semana a Madrid, a entrevistar a Kepa Junkera y después a la gala de los Premios de la Música invitada por él, pues le entregaban un prestigioso premio otorgado por la SGAE. Kepa es un músico excepcional, un maestro de la trikitixa, acordeón típico de Euskadi.
Hace años que conozco al músico pero en el tiempo que pasé con él descubrí a la persona, una persona sencilla y cercana, a pesar de sus reconocimientos y premios como, por ejemplo, un Grammy. Todo un placer, y un honor, compartir con Kepa unas horas. Él me dio la oportunidad de vivir una importante entrega de premios en Madrid. Y hablando de eso, les aseguro que en Ourense esas cosas se hacen muy bien y no tenemos nada que envidiar a lo que se hace por ahí fuera. Pero de eso hablaré otro día. Hoy mi atrapasueños es para Kepa Junkera.
Si un día paseando por Outariz escuchan el sonido de un acordeón musicando el pasar del Miño, quizás sea él cumpliendo la promesa de venir a Ourense a conocer sus termas.