Hacer bien el bien

Jerónimo Martel

OURENSE

Anteayer este periódico publicitaba que, el día anterior y con la cobertura institucional de Novacaixagalicia, una veintena de oenegés gallegas habían alcanzado certificados de calidad ISO 9001 (según norma de la ISO, Organización Internacional para la Estandarización). Pero además se destacaba que en siete de los casos, lograron sellos de excelencia EFQM (de la European Foundation for Quality Management). Los norteamericanos habían puesto el acento en la excelencia empresarial y los japoneses lo pusieron luego en la calidad empresarial pero, evidentemente, la excelencia supone y supera la calidad. Así, en fin, según informe del Club de Excelencia, sólo veinte entidades gallegas ?incluidos organismos públicos, universidades y empresas- han obtenido el reconocimiento del sello de excelencia. ¡Bien por las oenegés gallegas! Demuestran que saben que hacer bien el bien, es hacerlo dos veces. Y, en sentido contrario, hacerlo mal sería un contrasentido, un despropósito. Y es que hacer el bien requiere una exquisita profesionalidad, que llegue a la calidad y hasta la excelencia.