Reyes Magos en los concellos

Antonio Nespereira

OURENSE

ote a quien vote el 22 de mayo en cualquiera de los 92 ayuntamientos de la provincia, seguro que nos irá de perlas. Metidos en promesas, nadie repara en gastos. Cerrar los ojos escuchando los señuelos de partidos y candidatos es entrar en una especie de nirvana escuchando música chill out. Supone adentrarte en el movimiento slow, desdeñando agobios de la sociedad actual, ignorar la crisis. Las intervenciones de los contendientes en mítines y entrevistas aportan una terapia relajante en un balneario zen. Nada, según ellos, perturbará la felicidad que nos darán a cambio de un humilde sufragio. Para qué preocuparse de las estadísticas. En los primeros cuatro meses del año 2010 los 92 concellos invirtieron 21,4 millones de euros y en el mismo período de este año, 1,5 millones. Es decir, el descalabro es del 92,7% porque no tienen un can en la caja. Pese a todo, los supermanes que saldrán de las urnas van a multiplicar los dineros como los panes y los peces en las Bodas de Caná. Van a mejorar las condiciones de vida de los más de 330.000 habitantes que aún quedamos por aquí sin aclarar de dónde sacarán los cuartos, si será a base de subir los impuestos, de jugar a la lotería o si un inversor de Qatar comprará la provincia como quien se queda con un club de fútbol. Pero será mejor dejar esas dudas para después del recuento de sufragios del 22. De momento hay que votar con la misma fe con la que todas las Navidades escribimos la carta a los Reyes Magos.

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