30 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Llevan semanas de peloteo, cruzándose reproches, escritos y declaraciones. De no estar en tiempo de elecciones, cuando casi todo aparece subordinado a la rentabilidad en forma de votos, este asunto no pasaría de ser una disputa privada por el valor de unos terrenos y el legítimo afán de unos propietarios para obtener el mayor beneficio posible. Pero como estamos en permanente campaña electoral, entran en juego otras variables. Cada día somos más desconfiados. Anuncia la Xunta (PP, como sabrá el lector) que en junio adjudicarán las obras. Hasta el 22 lo podrán decir en los mítines. Después ya se verá.