Acerca de La Cabrita

Luis Gulín

OURENSE

21 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La Cabrita era un sitio que solía frecuentar el teólogo Tomás de Lemos para pensar y meditar según se recoge en los Apuntes Históricos sobre la vida, trabajo y virtudes de Fray Tomás de Lemos publicado en 1888. «Este sitio de la Cabrita está en un punto montuoso que hace recurrencia a distancia de 100 pasos sobre las dos corrientes del Miño y río Avia, separado del camino real y paseo de Francelos a 30 pasos», se dice en esa obra. Se consideraba este camino como el paseo inmediato a la villa de Ribadavia. No fue Fray Tomás el único eclesiástico destacado que se relajaba con paseos por esta zona. También el fraile Anselmo de la Peña, que en el año 1719 llegó a ser obispo de la ciudad italiana de Cotrón (Calabria) y en 1723 de Agrigento (Sicilia), frecuentaba este paraje. Otro fraile natural de Ribadavia, Zoilo Lorenzo Sobral, que llegó a ser en el siglo XVIII prior del Monasterio de Carrión de los Condes, León, meditaba en su infancia por estos parajes y en el año 1724 decidió tomar el hábito. Hay que recordar también a uno de los abades que tuvo el Monasterio San Benito El Real de Valladolid (1390-1835), Rafael Vázquez, natural dela villa de Ribadavia, que dirigió los destinos del monasterio entre los años 1832 y 1834. Tomó el hábito en 1806 en Valladolid, pasando luego por los cenobios de Oviedo, Espinareda (El Bierzo), Ribas do Sil y Valladolid.