Decenas de aplausos y el sonido de las chocas de los cigarróns de Verín pusieron la nota sonora del homenaje, organizado por el Concello de Verín, a Francisco Añel Alonso, conocido como O Xastre de Castro, y personaje clave en la recuperación de la máscara más ancestral del entroido verinense: el cigarrón. Decenas de personas se congregaron ayer en la Casa da Cultura para homenajear al mayor impulsor de esta figura en la comarca de Verín.
«Cando vemos a alguén que participa nos entroidos desta comarca correndo cun látego na man e un chocallos pendurados do cinto e porta un traxe cun corte, uns materiais e un acabado exquisito, ese traballo é obra sua», reconoció Juan Manuel Jiménez Morán, regidor municipal, «e nel se inspiraron, con él se formaron e de él recibiron os patróns, que hoxe comercializan peliqueiros ou ensina a facer o cigarrón no Obradoiro de Verín».
Una labor artesanal, reconocida dentro y fuera de la comarca, y que «supón un punto de inflexión, xa que él propuxo, no último cuarto do pasado século, un acabado na estética desta máscara tradicional», matizó.
Al reconocimiento se sumaron la Asociación de O Cigarrón de Verín, nombrándole Cigarrón de Honra, y el director Xeral de Difusión Cultural, Francisco López Barxas, indicando que la labor de O Xastre de Castro «mantivo unha das tradicións máis fermosas que identifican esta vila». Durante el acto, en el que se descubrió una figura de cigarrón donada por el artesano al Concello de Verín , el homenajeado recordó «gústame ensinar o proceso de elaboración e historia deste traxe», y que la cesión al ente municipal de esta figura se debe a la gran labor promocional realizada en Verín a favor del entroido.