Quizás todo quede en un sueño primaveral. O quizás el sueño se convierta en realidad. Quizás haya quien sueñe con abortar el sueño de mil puestos de trabajo en Melón. Y quizás haya quien sueñe con luchar hasta el desfallecimiento por conseguir que una empresa inglesa de coches eléctricos se asiente en un pequeño concello rural de la verde Galicia. Cuando la realidad de la crisis nos azota, cuando el censo de la provincia baja, cuando los jóvenes emigran, cuando las grandes empresas son un bien escaso y cuando el bienestar cruje, bien está que nos embarquemos en un sueño colectivo. Que, por favor, no nos digan que los reyes son los padres. Que nos dejen ilusionarnos con un proyecto que promete cientos de puestos de trabajo. Que los políticos no le pongan palos en las ruedas. Que tengan amplitud de miras y no busquen rédito electoral. Ni el PP, ni el PSOE, ni el BNG. A la vista de los primeros movimientos, todo parece indicar que los socialistas de Pachi Vázquez no nos dejan soñar. Entraron en el asunto cual caballo en una cacharrería. Que la siempre comedida María Quintas, secretaria de organización del PSOE, haya arremetido contra el proyecto es preocupante. Que una líder del gobierno de España utilice términos como comedia, baltarada, choteo, etc., no hace sino poner en riesgo de fuga a los empresarios ingleses. Se rasga las vestiduras ante la realidad de que todavía hay que conseguir los terrenos para la fábrica. Por si María Quintas no lo recuerda, que le pregunte a Pachi Vázquez como se hizo con la ubicación de la empresa Prebetong en O Carballiño. Primero fue el compromiso de la instalación y después la ampliación del parque empresarial. Como parece que dicta el sentido común. Que no jueguen los socialistas con fuego y que dejen trabajar al alcalde Pardellas.
Y a los ourensanos, de momento, soñar.