Todo vale

Arturo R.-Vispo

OURENSE

Yla lengua ni para mojar sellos, y de boca cerrada no te sacan las muelas, que ni pía el presidente que más manda, ni el secretario general, ni la portera del inmueble, cuando los susodichos del partido leen en los papeles que la tira de alcaldes son presuntos delincuentes en materia electoral. Bochornoso. Treinta y cinco municipios, casi el 40% del total de los de Ourense, que no alegan ni un catarro, cuando se exige que justifiquen los sospechosos incrementos que canta su padrón de habitantes. Todo vale, hasta el fraude electoral, en el ejercicio de la supuesta democracia, pues no hay carnaza suficiente, en esta finca de mustios y apestados, para que los cuerpos de seguridad abran una investigación o actúe de oficio el ministerio fiscal. Y se supo de no sé cuantos pringados, y se sabe de testigos, indicios y pruebas, y se censan diez docenas de parientes, paridas y parias en la ruinosa estación del tren, en la mugrienta pensión del pueblo o en casa de la modista de filiación de derechas.

Y es de urgencia «poner a la sombra» a tres o cuatro regidores y a sus cómplices, encubridores y conniventes para que dejen de identificar a Ourense como tierra de caciques y golfos.