Emprenda usted, oiga

OURENSE

Esta semana los autónomos ourensanos definían su situación como dramática. Son menos y están mal. Están peor.

No somos autónomos de los autónomos en una provincia en la que las compañías de grandes plantillas se cuentan con los dedos de las manos. Por eso chirría cuando los sindicatos emplean el término patrón para los empresarios; muchos de ellos solo llevan el timón de sí mismos. Y si a unos les gusta lo de patrón a otros les pirra lo de emprendedor. Los políticos no pierden oportunidad de animar a emprender. Lo curioso es que, en la mayoría de las ocasiones, no tienen ni idea de lo que significa. Saben lo que dicen el diccionario y sus discursos al respecto. Pero muchos de quienes apuestan por conjugar el verbo nunca lo han hecho en primera persona del singular. Ni ganas que tienen.

Ninguno se sonroja cuando explica a los ourensanitos de a pie que para que la provincia arranque ellos tienen que encender el motor: «Emprenda usted, oiga». Otra cosa sería que alguna vez hubiesen tenido que pedir créditos en lugar de votos y lidiar con despidos y no con listas. Otra cosa sería que alguna noche se hubiesen tenido que meter en la cama -en un evidente sentido figurado- con todos los empleados. O con los proveedores.

Algunos lo han hecho. Por eso cuando cambian el traje de empresario por el de político y reeditan el mensaje suena un poco más serio. Al menos uno tiene la sensación de que no le están tomando el pelo. O no del todo.