El legado de Faustino Santalices

jerónimo martel OURENSE / LA VOZ

OURENSE

El Municipal expone materiales vinculados al gaiteiro

09 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En el Museo Municipal tiene lugar hasta el próximo día 27 la exposición titulada Faustino Santalices: ciencia da gaita, consciencia da zanfona (tradición musical galega). Anteriormente -en el segundo semestre de 2010- esta exposición había estado en el Museo Etnolóxico de Ribadavia, en conmemoración y homenaje del artista por el cumplimiento del cincuentenario de su fallecimiento. Faustino Santalices Pérez (Bande, 1877-Madrid, 1960) ha sido, según el poeta gallego Ramón Cabanillas, «o meirande conocedor, con fervente e apasionado enamoramento, da nosa anterga e venerabre música». Y, por otra parte, se le puede considerar con toda razón -como precisa en el excelente catálogo de la muestra Roberto Varela, conselleiro de Cultura- un activista cultural del patrimonio etnomusical gallego. En suma, representa «unha figura emblemática, e en boa medida mítica, do noso folclore musical», como señala, a su vez, en el mismo referido catálogo Xosé C. Sierra Rodríguez, director del Museo Etnolóxico de Ribadavia. Esta muestra, en fin, cuenta con un amplio respaldo institucional, que la acredita ampliamente. Su iniciativa y comisariado corresponden a los hermanos Félix y Cástor Castro, gaiteros y responsables del Aula de Música Tradicional Gómez Mouro de Ourense. Por otra parte, la patrocinan el Concello de Ourense, la Axencia Galega das Industrias Culturais (Agadic) y la Xunta de Galicia. Y, por último, la han producido la Difusora de Letras, Artes e Ideas, el Arquivo Castro Vicente y la familia Faustino Santalices Muñiz.

Servicio a la música gallega

Santalices ha sido, en una sola pieza y al máximo nivel de excelencia, investigador, recolector, artesano constructor de instrumentos musicales, intérprete, compositor y divulgador de la música tradicional gallega. Y todo este complejo y difícil papel artístico lo inició ya durante su bachillerato, al aprender a tocar la gaita en Celanova, del famoso Gaitero de Penalta -inmortalizado por el gran poeta gallego Curros Enríquez-. De él recibió todo el que era su repertorio y, sobre todo, aprendió la técnica de tocar el instrumento a dedos tapados -o cerrado-, según ese estilo clásico gallego de muy especial virtuosismo. Pero quizá sea la más importante de sus facetas musicales su ejecutoria de recolección histórica de todo lo que se refiere a la gaita gallega y también la zanfona. Él fue vivamente consciente del proceso de degradación de la gaita a la altura de los años veinte del siglo pasado y de la necesidad de recuperar la zanfona, prácticamente desaparecida a inicios del pasado siglo, tras su brillante historia del medievo juglaresco y la posterior utilización empobrecida en los cantares callejeros de ciego.

Zanfonista además de gaitero

Santalices recibió el pasado día 26 -y por tanto ya tras la inauguración de su exposición aquí comentada del día 21-, aunque esta vez en el Auditorio Municipal, el homenaje de un certamen-concierto de los actuales diez mejores zanfonistas en activo y su grabación en disco. Su figura histórica bien lo merece. Fue el único zanfonista de la península ibérica durante el primer cuarto del siglo XX y el entero y verdadero recuperador de la zanfona como instrumento musical. En el terreno anecdótico, cabe subrayar que tuvo en cuanto espectador de sus conciertos de zanfona al rey Alfonso XIII, en 1953 grabó cuatro discos de zanfona y en 1956 publicó un libro también sobre la zanfona. En suma, tributó a este instrumento musical mucha ilusión. Como dijo en su libro, este «instrumento de juglar, fue recogido del arroyo, con toda la herencia de aquellos nómadas cantores, por los ciegos» y, así, «dejó de sonar en los palacios para vibrar en las romerías». También parece vibrar en la piedra tanto del Pórtico de la Gloria como del Pórtico del Paraíso.