El informe que el Defensor del Pueblo presentó recientemente a las Cortes hace balance de su actividad durante el año 2009 y repasa algunas de sus actuaciones más destacadas. Entre ellas solo existe una relacionada con Ourense, aunque se trata de un caso especialmente llamativo. Este hace referencia a la queja presentada por un grupo de vecinos que denunciaba la pasividad de la Policía Local ante la alarma de una vivienda deshabitada que no paraba de sonar.
Los hechos ocurrieron en la urbanización de O Salnés y la alarma sonaba de manera reiterada cada treinta minutos durante las 24 horas del día, circunstancia que provocó las quejas de los vecinos. Estos llamaron varias veces durante tres días para alertar a la Policía Loca de lo que estaba ocurriendo pero no tomaron ninguna medida. El problema se resolvió finalmente gracias a la intervención de la Policía Nacional.
El Defensor del Pueblo concluye en su informe que la actuación de la Local fue «incorrecta». También lo consideró así la corporación municipal del Concello de Ourense que sancionó a tres agentes por una falta de negligencia a raíz de los hechos.