Lotina revoluciona el once con al menos cinco cambios respecto al equipo que perdió y decepcionó en Madrid
18 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Aroma de partido grande en Riazor. A cuatro jornadas del final de la primera vuelta el Dépor se juega mucho más de lo que parece frente al Sporting de la mareona . Quizá hoy mismo tenga su última oportunidad de alcanzar el ecuador de la Liga con veinte puntos en su casillero, pero es seguro que una victoria le premiaría con la confianza de que el paupérrimo arranque de campaña, aquel humillante puesto de colista, se quedó en solo un mal sueño.
Suenan tambores de revolución en ambos equipos. Lotina cambiará medio equipo respecto al que cayó sin ofrecer ni la más mínima resistencia en el estadio Calderón. Entran Rindaroy, Rubén Pérez, Guardado, Adrián y, si Lopo sigue con fiebre, también el hasta ayer defenestrado Zé Castro. Tampoco se andará con chiquitas su homólogo Preciado, que dejará en el banquillo a tres de sus cuatro jugadores de ataque. Se mantendrá su pichichi Diego Castro (cuatro tantos, pese a pasarse el último mes lesionado), junto al también gallego Nacho Novo (dos goles en su único partido en Riazor: con la selección gallega frente a Irán), Luis Morán (compañero de generación de los ex sportinguistas Saúl y Manu) y Barral (la pesadilla de Colotto en el 0-3 de hace dos temporadas) como referencia. Con la baza de los 4.000 seguidores rojiblancos que se darían cita en A Coruña, el equipo asturiano pretende engordar su esmirriado balance de dos victorias.
Se enfrentan los dos equipos menos anotadores del campeonato (12 goles en quince jornadas), por lo que al buen ambiente de las gradas se unirá un choque intenso en el centro del campo, pero presumiblemente con escaso trabajo para los porteros. Según el manual de victorias del Dépor, todas las faltas y saques de esquina se tornarán en ocasiones
Los futbolistas del Dépor subrayaron durante toda la semana la trascendencia del duelo de esta tarde. El rifirrafe protagonizado en el último entrenamiento por Urreta y Antonio Tomás solo incrementó la sensación de nervios que parece haberse reinstalado en un vestuario que se ve otra vez en plena refriega por la salvación. El horizonte de las jornadas finales de la primera mitad de la Liga contra el Athletic, el Barcelona y el Valencia no resulta muy propicio para sumar nuevos puntos. Acabar la primera vuelta con los diecisiete actuales dejaría al Dépor muy por debajo de la media que precisaría. La pasada campaña el Málaga marcó la permanencia con 37 puntos.