Para jabalí y castañas, A Gudiña

José Jaime Vázquez

OURENSE

Un año más en A Gudiña se celebró, y por todo lo alto, una de las mejores fiestas gastronómicas de nuestra provincia. La carne de jabalí y las castañas de la tierra fueron la excusa para que muchos ourensanos, entre los que tuve la suerte de encontrarme, nos citáramos el último domingo de octubre en la cuna de esa gente encantadora que son los gudiñenses. Compartir con ellos un día de fiesta y celebraciones resulta inolvidable porque son personas serias y recias. Mi padre, gran conocedor de la zona por su desmesurada, diría yo, afición a la caza, y como buen cazador, gran inventor de divertidas e increíbles historietas, presumía a menudo de sus amigos de A Gudiña, de los que decía que eran algo fríos como su clima en invierno pero afectivos, nobles y muy trabajadores. Mis amigos de hoy de la Gudiña de hoy, como los de Serrat, son así y aunque los visito pocas veces siempre responden. El jabalí y las castañas estaban para chuparse los dedos y aunque la lluvia, el viento y el frío, como no podía ser de otra manera, nos acompañaron todo el día, la fiesta fue todo un éxito. Felicitaciones a todos los gudiñenses y, en particular a su alcalde Guillermo Lago, por el buen ambiente del que consigue dotar a la fiesta y por la perfecta organización de la misma. Después de las horas pasadas en A Gudiña tan sólo me queda decir: «Hasta el año que viene, si Dios quiere». Que seguro que quiere.