El nuevo alcalde de Xinzo (un claro ejemplo de que el que la sigue, la consigue) ya empieza a hacer honor al mote heredado de sus antepasados. Si en Xinzo se nombra a Antonio Pérez son mayoría los que se despistan y no ubican al personaje. Si en cambio se dice O Chavelleiro, todo el mundo le conoce. Claro está que esto no significa que todo el mundo le vote en las próximas municipales en las que liderará las huestes del PP. Unos, porque le conocen bien y otros, porque le ignoran. Como decía, ya empezó a hacer honor a lo de Chavelleiro hincándole el diente («chavelleiro: dícese de cada uno de los chavellos o dientes muy pronunciados») a la libertad de expresión. Al terminar el pleno de su entronamiento como sustituto de Isaac Vila (¡qué pena que éste, tras mandar 25 años, pase a ser mandado, como edil raso, durante los próximos siete meses!) le dijo al periodista de La Voz: «Eu contigo non falo ata que te fagas bo». Y punto. A pesar de tener 38 años parece sacado del túnel del tiempo de la dictadura. ¡Cuánto tiene que aprender de Isaac Vila! ¡Él nunca lo haría! Él siempre supo estar a las duras (las más) y a las maduras (las menos). En eso era un señor. Su sucesor parece tan sólo un caballerete.