La ausencia del alcalde y del edil de Medio Ambiente dejaba al gobierno socialista en una posible minoría si la concejala Begoña González (fuera del gobierno desde julio del año pasado) se alineaba con la oposición. Y probablemente a sabiendas de que la moción del PP saldría adelante con los votos del PSOE y sin ellos, el alcalde accidental, Eduardo Ojea, anunciaba que votarían a favor.
Lo hacía después de soltar una retahíla de incumplimientos de los gobiernos de Aznar antes, y de Feijoo ahora, para con Valdeorras. Aseguraba que el voto se justificaba en que «entendemos que as partidas (para la circunvalación y la A-76, principalmente) son insuficientes, e recoñecémolo».
Tal afirmación causó asombro en el líder conservador. Moisés Blanco no ocultó su «sorpresa», como él mismo dijo, para después añadir que «non sei se o fan porque non está o alcalde, ¿deu permiso o alcalde?», espetó. La pregunta despertó la risa del resto de ediles excepto del socialista Luis Arias, que no ocultó que se había sentido ofendido.
La palabra de los concejales
Y precisamente Arias cogió protagonismo el resto de la sesión al querer responder a las palabras de Blanco sobre inversiones. A pesar de que el portavoz del PP alertó de lo poco usual de su intervención, ya que no fue aludido directamente; Ojea ejerció como manda más para darle la palabra. Y Arias aprovechó para atacar la «verborrea cansina» de Blanco. Habló entonces de las promesas realizadas desde la Diputación «que aínda non se viu ningunha»; lo que fue refutado por el edil popular Arsenio Moldes, «porque no se está hablando del Concello». Ahí Ojea se tuvo que enmendar la plana y cerrar el debate. Eso sí, lo hizo con cierta sorna hacia Blanco. «Alégrome de que marche contento (al aprobarse la moción), pero non é porque non estea o alcalde, é que aquí non goberna Zapatero, gobernamos nós, e podemos falar todos os temas», zanjó.