Adiós a Manuel Villar

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Una constante e ininterrumpida actividad en defensa del bienestar ciudadano. Así podría describirse la vida de Manuel Villar, (Arnoia 1940), que falleció ayer en la capital ourensana, dejando un vacío insustituible en el movimiento vecinal ourensano.

Desde muy joven se puso de manifiesto su inquietud por la defensa de los intereses vecinales, tanto que ya en su aldea natal participaba en la organización de eventos culturales y deportivos. En 1966 tomó parte en la creación del teleclub de Remuíño y dos años después esta iniciativa fue galardonada por la Fundación Barrié de la Maza. El dinero del premio, 250.000 pesetas, permitió acometer la traída del agua al pueblo.

En 1972 Manuel Villar fijó su residencia en la capital ourensana, en el barrio de Barrocás, que entonces era una zona nueva en la que residían gentes de distintos orígenes e ideologías. Villar, junto con otros vecinos, promovió la Sociedad Recreativa y Cultural Os Barrocas, de la que fue secretario hasta 1978. El colectivo desarrolló un trabajo fundamental a nivel reivindicativo y siempre en defensa del libre pensamiento y la cultura en tiempos del régimen franquista. En 1983 junto con un grupo de vecinos, puso en marcha la asociación vecinal Barrocás, celebrando elecciones en las que resultó vencedor. Hasta el último momento de su vida ha seguido presidiendo la junta directiva de esa asociación, que siempre se ha distinguido por su esfuerzo en promocionar el barrio. La prueba son los resultados logrados, entre los que destaca la construcción de un polideportivo, la apertura de una guardería y un centro de mayores o la celebración tradicional de un torneo de ajedrez. Detrás de todo eso, y de mucho más, ha estado Manuel Villar. Ourense no lo olvidará.