El Ponte Ourense y el Cidade das Burgas inician este fin de semana la Liga de División de Honor con el reto de luchar por el título y la permanencia, respectivamente
14 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El fútbol sala femenino pide protagonismo. Y más en Ourense donde por primera vez habrá dos equipos en la máxima categoría, la División de Honor que arranca el próximo fin de semana. Para los dos conjuntos ourensanos, el Ponte Ourense y el Pabellón Cidade das Burgas, será una temporada en la que dar un salto cualitativo en la competición.
Para las pontinas, porque después de tres temporadas consecutivas en la máxima categoría luchando por la permanencia y la clasificación para la Copa de la Reina como únicos retos, en esta campaña la abordan con la intención de ser aspirantes a todo, a codearse con el Femesala, Córdoba o Móstoles en la lucha por el título. Las albinegras han dado un salto de calidad con la incorporación de jugadoras internacionales como la portera Eva, Ampi o Sarita. En el arranque de Liga no podrán contar aún con la brasileña Raquel de Souza que aún va a empezar a entrenarse con el equipo después de una lesión de rodilla.
Manuel Castillo será el encargado de sacar el rendimiento a la plantilla con mayor potencial de los últimos años. El equipo pontino, aunque quizás no era su principal objetivo, no pudo coronarse como el mejor de Galicia antes de comenzar la temporada. El título de la Copa Galicia fue para un Burela que con una defensa cerrada supo dejar sin ideas al Ponte. Castillo no está preocupado en este momento por ello, lo considera propio de la fase de acoplamiento que todavía atraviesa su equipo.
El primer rival del Ponte, este sábado en Os Remedios, será el Valladolid. Castillo asume que tendrán que llevar el peso de los partidos en cada encuentro, pero pretende que el equipo tenga las espaldas cubiertas para lo cual necesita más rotaciones. Mientras no haya lesiones como las que ahora padecen Raquel y Marta, no habrá problema.
El debutante Pabellón Cidade das Burgas comenzará ante uno de los equipos potentes de la categoría, el Atlético de Madrid Navalcarnero. Después de enfrentarse a rivales de su nueva Liga en la fase final de la Copa Galicia, el entrenador Manolo Codeso concluye que su equipo tendrá que jugar sin temor y apostar por su calidad técnica. La defensa no es lo mejor del equipo, pero tocando el balón sin miedo, Codeso cree que pueden competir en esta Liga. «Para nosotros será una fecha histórica debutar en Honor. Quitando Nati, Peke y Sonia, las demás jugadoras debutan en la categoría», dice Codeso. La escasez de rotación defensiva para dar descanso a Peke es lo que más echa en falta el entrenador.