Las fuerzas de seguridad quieren poner cerco a la delincuencia que genera el ocio nocturno. De ahí que el pasado fin de semana un dispositivo compuesto por una treintena de agentes del Cuerpo Nacional de Policía y la Policía Local blindara las calles más frecuentadas por la movida de la capital ourensana para controlar el tráfico de sustancias estupefacientes, tanto dentro como fuera de los locales, así como la venta de alcohol a menores y la posesión de armas blancas por parte de ciudadanos.
Entre la última hora del viernes y la tarde del domingo agentes de los cuerpos policiales nacional y local uniformados, así como otros funcionarios de paisano, pertenecientes a diversos grupos de investigación de la comisaría, recorrieron las calles y realizaron redadas en tres locales y discotecas. El resultado final confirma que el tráfico y consumo de drogas, sobre todo hachís y cocaína, está presente en la noche ourensana, como también el consumo de alcohol por parte de menores.
Las cifras lo demuestran. Durante el tiempo que se desplegó el operativo los agentes identificaron a 145 personas, tanto dentro como fuera de bares o pubs. A dieciséis de esos ciudadanos se les realizaron actas de intervención, al descubrirse que estaban en posesión de sustancias estupefacientes.
Además, los agentes detuvieron a cuatro personas, dos de ellas por presunta venta de droga y otras dos por resistirse a los agentes de la autoridad que les solicitaron la documentación, localizando además a dos menores a quienes se estaba sirviendo alcohol en un local de copas. Este hecho ha motivado el correspondiente informe destinado al Ministerio Fiscal, así como el aviso a los padres, que tuvieron que hacerse cargo de los jóvenes en el momento del incidente, registrado a altas horas de la madrugada del sábado.
En la vía pública
Precisamente, durante esa noche los agentes que tomaron parte en el dispositivo habían establecido dos controles en la vía pública y uno específico sobre un local situado en la zona de O Couto, al sospecharse que en su interior se estaba permitiendo el consumo de droga. Una vez en el interior los agentes pidieron la documentación tanto a los clientes como al personal y se incautaron de diversas cantidades de droga, además de constatar la venta incontrolada de alcohol y de incautarse un arma blanca a un cliente.
Durante la noche del sábado fueron dos los locales en los que se realizaron redadas, saldándose los operativos con cuatro arrestos.
Además de las redadas, los agentes establecieron un exhaustivo despliegue en las calles más transitadas, con patrullas que recorrieron a pie toda la zona centro y realizaron incluso chequeos de vehículos presuntamente sospechosos.