Las piscinas, las rutas de senderismo y el patrimonio cultural de este munucipio son el principal reclamo para los turistas
29 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Situadas a las afueras del núcleo urbano de la localidad, a menos de doscientos metros de la casa consistorial, las piscinas de Vilardevós constituyen un referente acuático en la comarca de Monterrei. Construidas en el año 1981, estas instalaciones fueron unas de las primeras realizadas en la zona sur de Ourense. Conformadas por dos vasos, uno para niños y otro para adultos, las instalaciones ofrecen a los visitantes un marco natural privilegiado, rodeado por frondosos árboles, en el que refrescarse en el agua, tomar el sol o simplemente pasar una tarde de relax acompañado de un buen libro.
Pensando en los más pequeños de la casa, estas piscinas también ofertan la posibilidad de realizar cursos de natación, juegos acuáticos y diversos campeonatos para los niños que participan en campamentos organizados desde el ente municipal o asociaciones rurales. Además, estas instalaciones cuentan con un bar, vestuarios y zona de aparcamiento para vehículos. Sin embargo, estas piscinas comparten protagonismo con el área recreativa de Arzoá, a la que acuden cada día decenas de personas, y la zona de A Cidadella, un paraje natural conformado por una cascada de agua, y acondicionado en los últimos años. De todos modos, los visitantes que se acerquen hasta Vilardevós pueden optar por la práctica del senderismo, bien sea por la sierra de Penas Ceibes o las variantes de la Ruta do Contrabando, o por la visita al patrimonio cultural, en el que se encuentran cruceiros, petos das ánimas y numerosas capillas.