A Manuel Cabezas le costó en su día ceder la alcaldía a su compañero del alma, o entonces quizás ya no, Enrique Poly Nóvoa. Vale que tal vez retrasara el momento por puro orgullo, acaso para hacer ver que se iba por propia voluntad y no porque lo hubiera alcanzado alguno de los chuzos con los que entonces era obsequiado día a día. Con su actitud, sustrajo a Poly Nóvoa la posibilidad de rentabilizar al máximo la capacidad de promoción del cargo, con sus visitas, sus inauguraciones y sus decretos. Socialistas y nacionalistas agradecieron, por lo bajini, el proceder del ex regidor popular. (Entre risas, algún que otro calificativo de amarreta le cayó encima a Manuel Cabezas, dicho de sea paso).
El candidato del PP para el 2011 no es concejal. Sale, como se sabe, de la reserva popular. (O de las catacumbas: el tiempo dirá). No es concejal ahora mismo, por lo que deberá buscarse el protagonismo fuera del salón de plenos. Medios tiene para ello.
En el PSOE está claro que el alcalde repetirá como cabeza de cartel. Y aprovechará en beneficio propio, nadie lo dude, lucería y pirotecnia municipal de aquí a la cita con las urnas.
En el BNG, seguramente porque es lo decidido, han transmitido que Andrés García Mata seguirá como teniente alcalde, aunque en función florero, asumiendo Isabel Pérez el papel de portavoz y primer responsable del grupo nacionalista.
La concejala de cultura ha asumido su estatus con soltura. La animan y se multiplica. Va del futbolín a la economía, aun sabiendo que en Ourense el asunto del emprendimiento es creíble según quien lo abandere. Sabe que en el PSOE están encantados de cederle hueco en sus cosas, como ya le demostraron en los últimos meses al trío Pérez-Varela-Arribas frente al sector Álex-García Mata-Garza.
Quizás no guste a Isabel lo de ser tenienta , que es como mentar la bicha, pero le resultará práctico. ¿Aguantará Andrés tanto como Manuel o dejarán la tontería y harán la transición completa después del verano? Ah...