Es la carta más valiosa de la baraja; sustituye a cualquier otra como si nada y sin presunción. En el deporte pasa lo mismo; un buen comodín es un lujo para su equipo, porque aunque no sea el mejor en nada, ser bueno en todo le garantiza puntos y el éxito en muchas ocasiones. Rosendo, el comodín por excelencia del PP, es honesto, trabajador, fiel, inteligente y está capacitado, además de no generar antipatías, que ya es mucho; pero, si Cristiano Ronaldo no puede él solo hacer campeón al Madrid, y necesita de Kaká, Casillas, Pepe, etcétera, con mayor razón, nuestro comodín Rosendo necesitará del apoyo de Poly, que a mí se me antoja imprescindible, y otros muchos si quiere ser alcalde de Ourense. Por esto es preocupante la situación tensa que se palpa en el PP provincial, porque aunque nadie se atreva a decirlo, las heridas abiertas antes, durante y después de la celebración del XV congreso provincial siguen sin cicatrizar. Las encuestas vaticinan un negro futuro para Rosendo, pero aún hay tiempo para invertir los resultados; humildad y generosidad son la mejor receta para conseguir la unidad que el PP necesita para trabajar xuntos , como presumíamos con Juan Pardo (con el que curiosamente nuestro comodín guarda un cierto parecido) y con la fuerza de siempre. jjaime@coag.es