Los modelos comerciales han ido cambiando en los últimos años y el terreno perdido por el negocio tradicional ha sido sustituido por enseñas de fuera de Ourense, muchos de ellos en régimen de franquicia. Pese a la crisis económica, algunas calles han ido incorporando marcas, pero el empleo sigue cayendo.
Según las organizaciones de autónomos de Galicia, desde diciembre del 2009 a abril de este año una veintena de empresarios de Ourense han cerrado su comercio ante la imposibilidad de hacer frente a las pérdidas. Todos ellos corresponden al modelo de tienda minorista, de moda y calzado o complementos, y que llevaba incluso décadas abierto.
Datos
Frente a estas evidencias, las franquicias han ido tomando posiciones, pese al duro escenario económico. Un informe realizado por la consultora Tormo y Asociados señala que en Ourense hay en torno a seis redes comerciales que agrupan a más de 400 establecimientos. El documento asegura que los puntos de venta franquiciados en la provincia mantienen casi 1.800 puestos de trabajo y la facturación el pasado año 2009 fue de 122 millones de euros.
Pese a esas cifras, otros colectivos que analizan el sector, caso de Mundofranquicia Consulting, señalan que este ejercicio está siendo malo y que no se cumplen las expectativas. Ya no solo «se ralentizará el crecimiento», sino que las aperturas programadas podrían no compensar los cierres producidos.