«Quiero aprender para montar mi granja»

La Voz

OURENSE

La británica Zoe Kemper conoció Valdeorras como voluntaria en la granja que Martin Verfondern (el holandés desaparecido el pasado 19 de enero) y Margo Pool crearon en Santoalla (Petín). Dice estar encantada con el lugar, aunque reconoce que «es una situación extraña, porque falta Martin», confiesa. Es el escollo a una experiencia que, según ella, es «maravillosa, me encanta trabajar con los animales, y la gente es fantástica». Habla de Margo, pero también de los otros tres voluntarios que están con ella: un israelí, un francés y un americano. El español es la lengua franca, «así que recurrimos mucho al diccionario», cuenta entre risas.

La de Petín es su primera experiencia como voluntaria, después de haber estado en otra granja en Portugal, propiedad de unos primos; y como paso previo a «tener mi propia granja». Le gustaría que fuese en Galicia, pero consciente de su limitado conocimiento del idioma, cree que finalmente optará por instalarse «en el sureste de Inglaterra, que tiene un clima parecido al de aquí».

Escogió Galicia para su primera experiencia «porque ya había estado, haciendo el Camino, y me había gustado mucho», después de haber conocido cómo funcionaba el programa «a través de varios amigos, con los que visité otras granjas de Inglaterra». Lo mejor, cuenta, es «el atardecer, con la niebla, viendo cómo el sol desaparece entre las montañas» y que «el único ruido que se escucha es el de las cabras».