Idealismo mágico

Stella Estrada

OURENSE

02 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

En estos momentos en que todo parece estar en crisis, incluida la naturaleza, que tiene la fuerza y la magia de adaptarse a sí misma independientemente del hombre, sigue siendo asombrosa la revolución con que ella emerge, después de recibir los embistes del tiempo en la que, también, involuntariamente, interviene. Si desea comprobar este idealismo mágico, al que me apunto, emulando a Novalis, a quien se considera el primer romántico por su mística concepción del mundo, dese un paseo en las madrugadas por la ribera del Miño, o por cualquiera de las rutas medio ambientales de la provincia de Ourense, donde podrá disfrutar, entre penedos casi heridos por diaclasas, gotas de lluvia tintineando, el trasiego de vida fluyendo, de esa verdadera obertura con la que le recibirán los mirlos, las rulas, petirrojo... y que, contrariamente a lo pensado, están marcando el territorio, incluido el cuco que, si tiene eso que algunos llaman suerte y que yo llamo la gratitud del esfuerzo, le entonará una canción; o como decía don Álvaro Cunqueiro, entablará un diálogo con usted porque estamos en los meses en que cuca o fala. Por lo tanto, debe saludarle y llamarle don Martiño y, entonces, será su saludo el que le marcará a él el territorio porque, halagado por ello, se quedará para siempre esperando por usted.